Tuesday, May 30, 2006

morire al Sud...di ogni frontiera !

"Feminicídio" 2006
Oleo de Sandra Sandoval artista Mexicana
http://fabricadenubes.livejournal.com/

Nada es casual, en estos días leo en un periódico Nacional (Venezuela) una reseña de "The New York Times" titulado "Holywood pone atención a 400 asesinatos en México"(x Pat H. Broeske).


"Ciudad Juárez" empezó a dibujarse en el mapa de mi locura,
la palabra "maquiladora"** astilló mi caduco vocabulario, por un instante pensé que estaba soñando una pesadilla extraña, desperté del estupor y me indigné tremendamente por tantas cosas:
* por los sucesos absurdos que sucedieron y continúan aún hoy durante 13 años (tengo un hijo de esa edad) en un mundo supuestamente "desarrollado" y en un "nuevo milenio",
* conmigo mismo (pobre autista iluso!) que me entero solo ahora y para colmo a través de un articulo extranjero de ultima página reseñado en un espacio de arte y espectáculo,
* por que aún existan condiciones "humanas" que mantengan a miles de seres valiosos y hermosos al borde de un vida así, igual o peor que los campos de concentración o ghetos(sean cual sean las dictaduras o ideologías que los instala),
* que la condición de mujeres, trabajadoras, madres incondicionales, jóvenes soñadoras y niñas inocentes, en fin seres dadoras de vida, luchadoras y ejemplos de humanidad sean utilizadas como argumento en contra de sus propias tragedias por opinionistas, criminalistas y aun peor por dirigentes policiales y gobernantes incapaces y deshonestos,
* que algunas figuras del cine comercial en "algunos casos" usan esta tragedia para promocionarse o aparecer en los medios y luego todo queda como siempre en el olvido
* que la impotencia que sentía, una milésima vez más se perfilaba como derrota de mis ideales más sagrados.
Reviso la Web durante horas y me certifico de todo, paginas de Amnisty, sitios de familiares y muchas otras más incluyendo informes periodísticos y documentos criminalistas, el sabor amargo se multiplica y crece en mis vísceras y casi termino en profunda depresión.


Luego voy a revisar el Blog, tu Blog el de Sandra Sandoval que no es virtual y que estoy seguro existe y respira profundamente y encuentro tu "profundo" cuadro, sin títulos, sin mayor explicación, claro y honesto como una declaración de amor, lo vi y lo entendí, entendí mucho más y más de mucho, supe que aún hay esperanza , tuve la convicción que seres humanos como tú y tu grupo de mujeres artistas "la ira del silencio" eran el futuro que siempre busqué en otras cosas menos reales.
No desmayen, pinten el mundo entero con los colores de la ira, rasguñen los corazones con el silencio de la indignación, graben, dibujen, esculpan, estampen con la indeleble tinta de la Dignidad...que todos sepan y se avergüencen, que nadie hable por hablar que nadie calle la Verdad !

http://fabricadenubes.livejournal.com/

**Maquiladora :


De Wikipedia
La palabra 'maquila' se originó en el medioevo español para describir un sistema de moler el trigo en molino ajeno, pagando al molinero con parte de la harina obtenida. Tal fue también la forma tradicional de producción de azúcar en los ingenios de las Antillas, que en el siglo XIX obtenían su caña de cultivadores llamados colonos; éstos cobraban en azúcar el valor de la caña entregada, de acuerdo con las normas establecidas por los mismos ingenios. Saltar a navegación, búsqueda


Una niña en su puesto de trabajo. Electrical Wire (planta Electro Componentes de México). Ciudad Juárez, noviembre de 1998. A young girl at work. Electrical Wire (ECM plant.) Ciudad Juárez, November 1998.

¿Quién fabrica las vestiduras en piel de su vehiculo, la lámpara que es el orgullo de su sala, el horno de microondas donde usted calienta un platillo al final de su jornada, o las componentes electrónicos que permiten la recepción de la señal por cable de su televisor? Quizá una niña en Juárez; o un campesino mexicano desplazado. La frontera norte de México ha sido un laboratorio propicio para los corporativos estadounidenses en su expansión imperial, y en su búsqueda de mano de obra abundante y barata. El modelo, que inició a mediados de los sesenta se repite ahora en múltiples latitudes. Mientras lee, alguien trabaja en Guatemala; China; Bangladesh; o en cualquier otro país del tercer mundo para abastecer de productos los mercados, por un salario insuficiente, que veta su acceso al adecuado desarrollo humano, necesario para competir en la expansiva, salvaje e inmisericorde economía global.

" “ Tenemos que hacer horas extras hasta a medianoche para tener unos ingresos
decentes. Me da miedo tener hijos porque no podré mantenerlos.”Nong, 26 años,
cose ropa interior para Victorias’s Secret en Tailandia
“ No tenemos derecho
a ponernos enfermas. Un día no me encontré bien y llevé a mi jefe una nota de mi
médico; recibí una amonestación por escrito ”.Zakia, 36 años, cose prendas de
vestir en Marruecos para empresas españolas como Induyco y El Corte Inglés.
La globalización ha introducido a millones de mujeres de los países en
desarrollo en el mundo del trabajo.Trabajan en las cadenas globales de
producción de las empresas multinacionales, produciendo mercancías que impulsan
el crecimiento de las exportaciones: recogen y envasan fruta, cosen prendas de
vestir, cortan flores y montan juguetes. Estos trabajos podrían aportar a las
mujeres los ingresos, la seguridad y el apoyo que necesitan para salir de la
pobreza junto con sus familias. Por el contrario,se les niega sistemáticamente
la participación que les corresponde en los beneficios que genera la
globalización. Los contratos –en el caso de que los tengan –son de corta
duración y la mujer trabaja a un ritmo frenético a cambio de un salario muy
bajo, en condiciones insalubres. Se ve obligada a realizar muchas horas para
ganar lo suficiente como para sobrevivir. La mayoría no goza de baja por
enfermedad o por maternidad, pocas están amparadas por alguna cobertura
sanitaria o de desempleo y aún menos consiguen ahorrar para el futuro. En lugar
de apoyar el desarrollo a largo plazo, el comercio fomenta la inseguridad y la
vulnerabilidad de millones de mujeres trabajadoras.
Las repercusiones de
esta inseguridad en el empleo van más allá del lugar de trabajo. Todavía se
considera que las mujeres deben ocuparse de criar a los hijos y cuidar a los
familiares enfermos y a los ancianos aunque trabajen fuera de casa. Soportan una
doble carga y apenas reciben ayuda de sus gobiernos o empresarios para llevarla
dignamente.La presión que sufren puede acabar con su salud, desestructurar a su
familia y minar las posibilidades de que sus hijos accedan a un futuro mejor. El
resultado: precisamente a las trabajadoras que constituyen la columna vertebral
de la generación de riqueza en muchos países en vías de desarrollo se les
arrebata su parte de los beneficios que el comercio les podría deparar.

posteado por Nunzio Cedrola desde Caracas.

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